Tom Liberatore ha anunciado su retirada del fútbol australiano después de 268 partidos con Western Bulldogs. El centrocampista, de 34 años, comunicó la decisión a sus compañeros el martes 8 de septiembre y pone fin a una trayectoria de 16 temporadas en el club.
Liberatore llegó a los Bulldogs como elección padre-hijo en el draft de 2010. Debutó en 2011 y se convirtió en una pieza central del equipo por su trabajo en las disputas y su capacidad para recuperar el balón. Su principal logro colectivo fue el campeonato de 2016, cuando Western Bulldogs conquistó la Grand Final después de 62 años de espera.
A nivel individual, ganó la Charles Sutton Medal como mejor y más justo jugador del club en 2014. También terminó entre los tres primeros de esa votación en otras cinco temporadas. Su carrera incluyó dos roturas del ligamento cruzado anterior, además de varios regresos que consolidaron su peso dentro del vestuario.
La campaña de 2026 quedó limitada a 11 partidos por problemas físicos y de conmoción cerebral. Aun así, Liberatore alcanzó los 268 encuentros, una cifra que también lo convirtió, junto a su padre Tony, en una de las escasas parejas de padre e hijo con más de 250 partidos para el mismo club.
El entrenador principal Luke Beveridge destacó su influencia competitiva y su papel como referente cultural del equipo. Western Bulldogs despide así a uno de los jugadores más reconocibles de su etapa reciente, integrante del campeonato de 2016 y miembro de una familia estrechamente vinculada a la historia del club.
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