Oscar Allen ha revelado que disputó el tramo decisivo de la temporada con el pie todavía parcialmente fracturado, después de regresar de la operación a la que se sometió por la lesión que había interrumpido su última campaña con West Coast. El jugador de Brisbane hizo pública la situación tras la Grand Final y explicó que la zona seguía causándole un dolor considerable.

En declaraciones recogidas por Fox Sports, Allen aseguró que volver después de la cirugía ya había supuesto un reto importante y añadió que había estado jugando con la fractura sin consolidar por completo. Su testimonio ofrece una dimensión nueva sobre el esfuerzo físico que realizó durante la campaña y sobre la gestión de una dolencia que no había quedado totalmente resuelta.

La revelación no equivale a un nuevo diagnóstico ni indica que Allen sufriera otra fractura durante la Grand Final. Se trata de la lesión previa del pie y de su recuperación posterior a la intervención. Tampoco se ha comunicado un plazo adicional de baja, otra operación o una fecha concreta para que el hueso termine de consolidar.

El caso adquiere relevancia para Brisbane de cara al periodo de descanso y a la preparación de 2027. Aunque Allen pudo competir, el hecho de que persistieran tanto la fractura parcial como el dolor apunta a que su evolución deberá seguir bajo control médico. Cualquier decisión sobre carga de trabajo o participación en la pretemporada dependerá de las revisiones posteriores.

Por ahora, la información confirmada se limita al relato directo del jugador. El club no ha publicado un parte médico específico que detalle el estado actual del pie, los resultados de nuevas pruebas o un calendario de recuperación.

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