Un aficionado de Brisbane de seis años fue trasladado al hospital tras recibir el impacto de una lata llena lanzada después del pitido final de la Final Preliminar contra Hawthorn. Según informó el periodista Tom Morris a través de 7NEWS, el menor necesitó puntos de sutura. La noticia añade una lesión entre el público a los incidentes de seguridad registrados al terminar el encuentro del sábado 19 de septiembre en el MCG.
7NEWS también recogió el testimonio de una madre cuyo hijo, igualmente seguidor de Brisbane, recibió comida arrojada por un espectador mientras celebraban el resultado. La mujer explicó que después temieron seguir llevando prendas del equipo. Se trata de un episodio distinto del impacto de la lata; no hay base para atribuir ambos actos a una misma persona.
El lanzamiento de botellas hacia los árbitros cuando abandonaban el terreno de juego ya había sido difundido por la AFL. La competición anunció posteriormente que las personas identificadas como responsables de arrojar esos objetos a los colegiados se enfrentarán a un veto mínimo de cinco años para asistir a partidos y acceder al estadio. Esa medida condicional se refiere al incidente con los árbitros y no equivale a una sanción ya impuesta por lo sucedido a los menores.
El entrenador de Hawthorn, Sam Mitchell, condenó este lunes el comportamiento de una pequeña parte del público y afirmó que los asistentes deben poder sentirse seguros en un partido. También criticó la conducta de sus propios jugadores hacia un árbitro tras el encuentro.
Las informaciones consultadas no identifican a quien lanzó la lata ni aportan una resolución policial o disciplinaria específica sobre las lesiones del menor. La hospitalización procede de la información publicada por 7NEWS, no de un parte médico difundido por el club o por la AFL.
Fuentes consultadas

