Melbourne ha comunicado a Jack Viney que no bloqueará una posible salida si el veterano decide explorar el mercado. Según AFL.com.au, el entrenador Steven King trasladó esa postura al jugador durante la reunión de final de temporada, dentro del plan del club para dar prioridad a futbolistas más jóvenes.
Viney, de 32 años, mantiene contrato con los Demons hasta el final de 2028. Por tanto, la conversación no constituye una rescisión ni un traspaso acordado: abre la puerta a que el jugador evalúe alternativas y a que Melbourne negocie si aparece una propuesta conveniente.
El excapitán solo disputó un partido de AFL en 2026, la derrota ante Carlton en la Final Wildcard. Las lesiones en el tendón de Aquiles y la espalda condicionaron su temporada, que cerró con 238 encuentros sénior desde su llegada como selección padre-hijo en 2012.
La dirección deportiva le indicó que jugadores de primera ronda como Caleb Windsor, Harvey Langford, Xavier Lindsay y Koltyn Tholstrup estarán por delante en la planificación del mejor equipo para 2027. Esa prioridad generacional reduce la certeza sobre el papel que tendría Viney si permanece en Melbourne.
AFL.com.au señala que Essendon estudiará su posible incorporación para añadir experiencia al centro del campo. North Melbourne ya mostró interés al final de 2024 y cuenta con Todd Viney, padre del jugador, como director general de fútbol. Ninguna de esas posibilidades equivale todavía a un destino elegido ni a una negociación cerrada.
La situación queda ahora pendiente de la decisión de Viney y de las condiciones que pueda exigir Melbourne por un jugador contratado durante dos temporadas más. Hasta que exista una petición formal o un acuerdo entre clubes, seguirá perteneciendo a los Demons. La novedad confirmada es que Melbourne le ha concedido margen para buscar opciones mientras acelera la renovación de su plantilla.
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