Jason Horne-Francis ha conquistado por primera vez la John Cahill Medal, el premio al mejor y más regular jugador de Port Adelaide en la AFL. El centrocampista sumó 88 votos en el recuento celebrado el martes en el Adelaide Convention Centre y superó por solo cinco a Zak Butters, ganador de las tres ediciones anteriores, que terminó con 83.

El reconocimiento corona la campaña más consistente de Horne-Francis desde su llegada a Port Adelaide. Disputó 21 partidos pese a comenzar el año condicionado por una lesión en el pie y promedió 23,3 disposals, 9,9 posesiones disputadas y 5,8 clearances. También aportó 27 goles: anotó más de uno en nueve encuentros y firmó tres actuaciones de tres goles, ante Essendon, Carlton y West Coast.

La diferencia de partidos resultó relevante en un recuento muy ajustado. Butters participó en 17 encuentros antes de que una lesión grave de tobillo pusiera fin a su temporada, pero aun así mantuvo opciones de lograr una cuarta medalla consecutiva hasta el cierre. Mitch Georgiades ocupó el tercer puesto con 69 votos, seguido por Willem Drew con 56 y Joe Richards con 55.

La gala dejó además otros reconocimientos dentro del club. Georgiades recibió por tercera campaña seguida el premio al máximo goleador tras alcanzar 51 tantos; Drew obtuvo por cuarta vez consecutiva la Fos Williams Medal, votada por sus compañeros; Jack Whitlock fue distinguido como el mejor jugador menor de 21 años y Josh Lai recibió el premio de los entrenadores al jugador que más progresó.

Para Horne-Francis, antiguo número uno del draft, la medalla supone su primer gran premio anual de club a los 23 años. Su capacidad para combinar trabajo en el centro del campo y presencia goleadora fue el rasgo central de una temporada en la que asumió mayor responsabilidad. Port Adelaide entra ahora en el periodo entre temporadas con uno de sus principales centrocampistas reconocido como referencia del equipo.

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