El Appeals Board de la AFL anuló la suspensión de un partido impuesta a Lachie Neale y la sustituyó por una multa de 10.000 dólares australianos. La decisión, comunicada el 24 de septiembre, dejó al centrocampista de Brisbane habilitado para disputar la Grand Final frente a Fremantle.
Neale había sido sancionado por golpear a Jack Ginnivan durante la Final Preliminar contra Hawthorn. El Tribunal mantuvo inicialmente la calificación y el castigo, pese a los argumentos de Brisbane sobre su historial disciplinario. El club recurrió esa resolución ante la instancia de apelación, que concluyó que existía un error en la manera de valorar las circunstancias excepcionales y convincentes del caso.
La junta no eliminó toda consecuencia. Aunque retiró el partido de suspensión, impuso la sanción económica y mantuvo que la conducta debía recibir una respuesta. El cambio afectó únicamente al castigo aplicable y no convirtió el incidente en una acción permitida.
La resolución supone una novedad sustancial respecto a las decisiones anteriores: la suspensión publicada inicialmente y su posterior confirmación por el Tribunal dejaron de estar vigentes. Neale quedó libre para ser seleccionado, aunque su presencia final dependía de la elección del equipo y de su estado físico, como la de cualquier jugador disponible.
La AFL publicó los fundamentos del resultado y Brisbane celebró que su recurso prosperara. El caso quedó cerrado en la vía disciplinaria con una multa, no con una exoneración completa. Las reacciones posteriores sobre la coherencia del sistema o la conveniencia del resultado son opiniones y no modifican el alcance formal de la decisión del Appeals Board.
Fuentes consultadas

