James Sicily y Tom Barrass han sido multados por su conducta hacia el árbitro Hayden Meyer tras la Final Preliminar que Hawthorn perdió frente a Brisbane. El Comité de Revisión de Partidos de la AFL comunicó este domingo una sanción económica de 10.000 dólares australianos para Sicily y de 5.000 para Barrass.

La actuación que dio lugar a los cargos se produjo después del pitido final. Ambos jugadores se dirigieron a Meyer en el terreno de juego, en un cierre de partido especialmente tenso para los Hawks. La AFL examinó ese intercambio y encuadró cada caso como un acto de conducta indebida, en lugar de aplicar la infracción económica fija prevista para el lenguaje abusivo hacia un árbitro.

El órgano disciplinario explicó que la sanción fija resultaba insuficiente dadas las circunstancias. Por eso determinó los importes específicos para cada jugador y precisó que no habrá reducción por aceptar tempranamente la responsabilidad. Tanto Sicily como Barrass conservan la posibilidad de impugnar sus cargos ante el Tribunal de la AFL; las multas anunciadas no deben presentarse como inapelables.

La decisión es un desarrollo disciplinario nuevo respecto a las imágenes de la discusión difundidas tras el encuentro. Ocurrió antes de que algunas personas lanzaran objetos hacia los árbitros cuando abandonaban el campo, incidente sobre el que la AFL anunció medidas por separado. No existe base para atribuir a Sicily o Barrass responsabilidad por esos lanzamientos.

Con Hawthorn eliminado, las multas no afectan a la composición de la Grand Final entre Brisbane y Fremantle. El siguiente movimiento dependerá de si los jugadores optan por recurrir las sanciones. La AFL indicó que no hará más comentarios sobre estos expedientes hasta que se resuelvan.

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